¿Sabías esto de los paseos en elefante?

Si todavía estás pensando en realizar un viaje a Tailandia, la India o cualquier otro destino donde poder pasear en un elefante, aquí te revelaremos más que unas cuantas razones para que saques esta actividad tan cruel de tu lista de viajes. Si de verdad te gustan los elefantes hay otras formas de disfrutar con ellos sin necesidad de causarles daños. Así que en vez de hacerte la típica foto montando un elefante, ¿por qué no mejor traerte un recuerdo de una visita a un lugar donde se cuida y protege a los elefantes que han sido maltratados y explotados por el turismo en vez de seguir favoreciendo este tipo de actividades?

Los elefantes son cada vez más escasos debido principalmente a la caza furtiva. Datos recientes han revelado que el elefante africano podría extinguirse mucho antes de lo que se había previsto. Las cifras son alarmantes y es que según información proporcionada por la Unión Internacional por la Conservación de la Naturaleza, solo en África han desaparecido 110.000 elefantes desde el comienzo del 2007 hasta finales del 2015. Mientras que en Asia, se estima que a día de hoy existen menos de 50000 elefantes y concretamente en Tailandia se calcula que quedan menos de 2000 ejemplares.

Los elefantes no sólo están expuestos a la caza furtiva por el preciado marfil de sus colmillos, sino que se han convertido en un atractivo turístico dónde la gente inconsciente de los daños que pueden causarles, pagan por montarlos o por verlos hacer algún truco de circo. Unido a esto, la destrucción de su hábitat y los largos tiempos de gestación de estas criaturas ponen en peligro su existencia.

Razones por las que no montar en elefante:

1. El trato que se les da a los elefantes en los campamentos

Los elefantes son sometidos a un entrenamiento con el fin de utilizarlos para la industria turística. Para ello, los elefantes pequeños son separados de sus madres y de su grupo y son llevados a un lugar confinado donde durante su entrenamiento son golpeados y maltratados hasta convertirse en unos animales sumisos que obedezcan a las ordenes de sus entrenadores y se dediquen a trabajar para ellos en condiciones precarias.

elefante encadenado

2. La salud de los elefantes

Por naturaleza la espina de los elefantes no está diseñada para soportar el peso de una persona y mucho menos el de las sillas que se usan para que se sienten los turistas sobre ellos. Su explotación como animales de carga junto a las largas horas a las que son obligados a cargar turistas, pueden causarles lesiones graves y crónicas en la columna.

Las largas caminatas cargando grandes cantidades de peso a las que se expone a los elefantes, causan un daño progresivo en sus patas, lo cual puede resultar en lesiones e infecciones de las mismas. Además, el roce causado por las sillas que se les cuelga en el costado da lugar a la formación de ampollas en distintas partes de su cuerpo que pueden llegar a infectarse por el pobre cuidado que reciben.

paseos en elefante

3. Estado emocional

Los elefantes son animales muy inteligentes, capaces de socializar, hacer amigos y formar familias. Tienen sentido de la pérdida de sus seres queridos y pueden mostrar sentimientos de dolor, alegría o tristeza. El separarlos de su manada cuando son pequeños puede afectarles emocionalmente y más aún, cuando son llevados a campamentos de elefantes donde son preparados para el turismo y en los que en muchas ocasiones se aislan y permanecen incomunicados con otros elefantes.

4. Mantenimiento y cuidado de los elefantes

Normalmente, durante las caminatas, a los elefantes bebés se les encadena junto a sus madres, obligándoles a caminar al mismo ritmo que a su progenitora, lo cual es difícil para ellos porque suelen agotarse. Si se paran, son forzados a continuar caminando aunque se sientan exhaustos y suelen ser golpeados para que sigan caminando. Una vez termina su jornada de trabajo, los elefantes son nuevamente encadenados en el campamento, donde suelen vivir bajo condiciones precarias al no ser alimentados apropiadamente.

Por todas estas razones, no te dejes llevar por las bonitas fotos de un folleto o por todo lo que te puedan contar y averigua bien qué tipo de actividades turísticas relacionadas con animales vas a realizar y si realmente tratan bien a los animales. Recuerda, que todos los elefantes que se usan para pasear a los turistas, ya sea que estén encadenados o no cuando tú los veas, o que aparente que son bien tratados, seguramente han sufrido y han sido maltratados para llegar a ser un animal de paseo obediente. Sin olvidar, las consecuencias que acarrean para ellos el tener que cargar pesos y personas. ¡Sé un turista consciente!

Alternativas a los paseos en elefante:

Puedes viajar y disfrutar de los elefantes, pero esto se debe hacer de forma responsable y sin causarles daños o estrés. Recuerda que es una experiencia más gratificante aprender sobre los elefantes, observarlos, darles de comer, bañarlos en el río y verlos felices, que subirse a un elefante que va cansado, triste y estresado. Además, por el precio de un paseo en elefante no sólo no les causarás daños irreversibles, sino que estarás contribuyendo a su cuidado y protección.

Ahora ya lo sabes y no tienes excusa, nunca te subas a un elefante. Y la próxima vez que oigas hablar a alguien sobre ir a un viaje y montar en elefante, enséñale porqué NO DEBE hacerlo. Si te ha gustado este artículo y quieres ayudar a la protección de estos increíbles animales salvajes con un corazón más humano que el de mucha gente COMPARTE este artículo.

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